Está a punto de comenzar la MEJOR ÉPOCA DEL PUTO AÑO, o sea, no puedo hacer hincapié en lo mucho que me encanta octubre, y me encanta Halloween, y me encanta lo SPOOKY. Supongo que es en parte porque nunca tuve mucho feeling hacia la Navidad.
La Navidad es el tipo de celebraciones para familias bonitas y grandes, que se quieren mucho y donde no hay gente tóxica… o eso parece que me enseñaron. La realidad es que al final todos tienen problemas, exceptuando que la mayoría de la gente tiene un lugar a todo dar en Navidad o gente que la celebra de manera grandiosa, todo el mundo se quiere y todo el mundo se ama.
Pero yo tengo dos problemas muy graves: uno, mi familia es muy, pero MUY desapegada. A cada uno le gusta estar en sus cosas, y no les gusta molestar a los demás —o más bien, no les gusta que los molesten—, por ende siempre fueron incómodas las Navidades.
Mi mamá sobre todo lo hacía muy incómodo; ella trataba de alcanzar un ideal como de revista o de televisión. Se traumó cuando era chiquita con la Navidad, lo cual le hizo tener su propia aversión a ella. Justo por eso, cada “cosa navideña” que se hacía en casa no era real, todo siempre se sintió forzado, y coño, fue complicado.
No es algo que hiciera que me sintiera muy cómoda con la Navidad (sin hablar de que la última Navidad que decoró yo tenía 16 y mi hermano 14, y ella se justificó diciendo que la Navidad era para niños, y ya no los había en la casa).


Y ahí estaba Halloween... OJO, soy de Venezuela, yo no lo puedo celebrar. Estoy en un país donde de vaina se celebra el carnaval. No me gusta mucho el Carnaval —no por la festividad en sí, me gusta la festividad, me gustan los arlequines, me gusta la estética—, pero no me gustan los juegos de bombas de agua con los vecinos, ni me gusta que me mojen, ni huevos en mi ropa. Simplemente no.
O sea, me gustaría que jueguen, pero que jueguen ellos, que no me metan a mí. A mí me han mojado; es terrible de verdad, me molesta y me enfurece.
Hay otra condición por la cual Halloween no lo puedo disfrutar en su totalidad: en Venezuela, pues pasan “cosas” con respecto a la Navidad. O sea, al venezolano le ENCANTA la Navidad, es como su festivo por excelencia, y el dictadorcillo que teníamos la usaba para “alegrarnos” un poco, adelantándola al 1.º de octubre. Eso siempre me enfadó muchísimo.

Este año la dictadora interina (OJO, le llamamos mona, no por su color ni su raza —aquí la mayoría somos color cartón—, es por lo fea que es, tanto por dentro como por fuera) no ha dicho nada de adelantarla. Estoy esperando a ver qué ocurre.
Mi vida siempre fue complicada con la Navidad, así que Halloween me llenaba de ilusión cada que aparecía en la vista. OCTUBRE, el mes de mi cumpleaños, me parecía fantástico.
HALLOWEEN me presentaba un panorama que no era este trópico de mierda que veo todos los días, en un barrio de mierda como en el que yo nací —donde vendían drogas frente a mi puerta—, sino que era un mundo en el que había vecinos y niños disfrazados, frío, monstruos, algo que de verdad era interesante y con esa estética tan spooky.

Me acuerdo ver con mucha alegría todos los años el canal de Disney, y todos los especiales de Halloween que hacían en todos los canales de televisión infantiles. Es algo que me trae muchos buenos recuerdos, la verdad.

Me acuerdo haber visto películas de R.L. Stine, me acuerdo de ver los especiales de Mickey Mouse (yo todavía veo el especial del jinete sin cabeza, o sea, genial).
Ya más de grande, pues empecé a hablar todavía más de Halloween, pero la Navidad empezó a invadir. ¿Por qué? Porque el dictadorcillo de mierda (que ahora tiene depresión, jajajajajajajajajajaj —no acepto lloros de “ay qué mala eres, él es un ser humano…”; ese cabrón y su ideología de mierda me han llevado al borde del suicidio desde que tenía 9 años) de mi país decidió que debíamos celebrar Navidad desde antes.

Extrañamente, la Navidad de este año me emociona muchísimo, pero por otras razones bastante diferentes. Y yo pensaba que quizás ya no me estaba interesando tanto Halloween como antes...
...hasta que empecé a ver las planeaciones de un grupo en el que yo soy parte para Halloween, para las personas que nos siguen: evento, juegos, inclusive yo estoy a cargo de un stream de películas de terror todos los días a partir de hoy. Eso me hace sentir muy orgullosa.
Lastimosamente todos escogieron que fuera en el idioma originario, yo hubiera querido que fuera en doblaje latino. Qué te digo, me encanta el doblaje; yo no soy tan mamadora como de “ay no, no me gusta ver las bocas moviéndose y no ver que coinciden”, como que me vale, me gusta el doblaje.

Igualmente lo voy a transmitir, veré cómo coño hago para transmitir y al mismo tiempo yo ver la película en el idioma que yo quiera. Igualmente no me van a estar escuchando, yo siempre muteo mis audífonos, y estoy pendiente de la transmisión y de que todo salga bien.
Me emociona muchísimo. Es más, creo que para este blog voy a hacer una imagen alusiva de Halloween.
Vi a un amigo mío que montó una historia con una estética genial de un cuarto que me encanta. O sea, yo soy amante del patrón de cuadros —como podrás notar desde el inicio—, pero con colores neones como azul y morado, y la máscara de ghostface. A mí me encanta ghostface, es fascinante.
Igualmente, hoy decidí montar este blog para iniciar la temporada, y agregarle más cositas al Home alusivas al tema.
Esta es mi temporada favorita del año.